Me giré. El
chico de antes. —Me llamo Josh—inició de nuevo la conversación.
—Bien, Josh
¿por qué eres tan pesado? — me fijé en su sonrisa.
—Josh Jonan,
pero todos me llaman J.J — miró hacia otro lado moviendo la piernas y pasándose
la lengua por el labio inferior con una sonrisa.
—¿Qué
quieres? —le corté.
Miró a las
demás, se volvió a reír y rodó su mirada hacia la mía—¿Qué pasa? ¿No quieres
hablar conmigo?
—¿De verdad
tengo que contestarte a eso? —sonreí y di otro mordisco.
Un profesor
se acercó a paso rápido a nosotros.—¿Te está molestando? —se refería a él.
Le miré y
luego bajé la mirada hacia J.J que miraba al profesor—Sí. —sonreí y seguí con la manzana.
—Venga Josh—le
cogió de la parte de arriba de la camisa.
Puso su
brazo en la mesa y su cara se pegó a mí. Sus ojos me dejaron paralizada.
—Al menos
dime como te llamas. —
sus ojos se clavaron imponiéndome contestar, su cara seria, la voz ronca
golpeando muy cerca de mí. El profesor tiró de él y me miró con más
desesperación.
Borré la
sonrisa de mi cara —Nina— susurré.
Me giré y le
vi soltarse de la mano del profesor, marchó con los demás a su mesa y me miró de nuevo a lo que se la
devolví, luego giró la cabeza e intento seguir el ritmo a la conversación de
sus amigos, que estaban riendo.