miércoles, 25 de febrero de 2015

Página 7.

—Sé que os sabéis las normas —nos repasó con la mirada una profesora— Pero la chica nueva, no, así que hay que repetirlas. Todas me miraron con cara de asco, perfecto ya me odiaban todas—En la piscina debe a ver una disciplina y una serie de normas estrictas, quién las incumpla se llevará su determinado y merecido castigo— la profesora iba con un chándal y procuraba no enseñar absolutamente nada —Número uno…—comenzó.
Yo me metí en mis pensamientos y no la hice caso alguno. Ya sabía una de las chicas con la que compartiría habitación, pero vete tú a saber quién sería la otra, y peor aún, vete tú a saber quién querría acercarse a la nueva.

                                                                        *

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