Unos
calcetines altos cubrían la mitad de mis piernas y la corbata no paraba de
hacerme rozadura en el cuello. Cuando entré me di cuenta de lo que me esperaba,
un gran jardín delante de mí con vayas del mismo color que la de la puerta
situadas, la insignia del instituto en cada lado al que miraba. Decidí seguir a
la gente, para saber dónde ir…o al menos donde ubicarme, anduve sin sentido
alguno y me quedé quieta en el hall, escaleras de madera separadas terminando
en una misma dirección, baldosas perfectamente limpias, gente totalmente
disciplinada y…ahí estaba yo, sin saber si quiera a quién acudir. Leí el
letrero de Secretaria y anduve hacia la ventana.
—Ummm...¿hola?
—Miré a través—Soy la nueva
—Ah, sí, te
están esperando. Toma este es un mapa del instituto y estas son las clases que
tienes hoy. Ve al despacho del director.
—Vale…—cogí
los papeles—No sé dónde está jefatura—admití agachando la cabeza.
—Mira el
mapa—sonrió
Lo miré y
fruncí el ceño…esto era enorme—Umm…— le encontré y me dirigí a paso pesado.
Llamé a la puerta y alguien levantó la vista.
—Ven,
siéntate— extendió el brazo dejándome la silla. Al lado estaba mi tía. Suspiré
y dejé caer la mochila en el suelo, me senté al lado de ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario