domingo, 1 de marzo de 2015

Página 18.

Dios mío. Tenían razón, no se podía ni pasar. Una fila de chicas esperando para darse una simple ducha y una por encima de otra intentando mirarse en el espejo, chicas cambiándose en cada rincón, Kate se acercó a mí—Usa mis cosas— No había caído, el champú. Después de mil años de esperar por fin me tocó, ni si quiera lo separaban con un plástico, no tenía intimidad. Me estaba sintiendo muy incómoda. Me lavé el pelo lo antes posible y salí a mi habitación a vestirme, hacer nudos de corbata se veía que no era lo mío. Dejé las cosas y cogí la mochila. Salí de la residencia rápido, me tocaban prácticas en química y corría peligro de explotar todo el laboratorio.
J.J apoyado en la columna mirándome. Le crucé sin dirigirle la palabra —Ayer te fuiste a dormir.
—Lo sé—tragué saliva y me cogió del hombro, me paré —Llego tarde.
—Ni si quiera sabes hacer un nudo de corbata—Sus manos en mi cuello rehaciendo el estropicio que tenía por nudo — ¿Sabes? — levanté la barbilla y empezó a hablarme. —La gente siempre hace lo que yo les diga—dijo fijando la vista en la corbata—Si te digo que te quedes, te quedarás—dijo con toda la tranquilidad del mundo, como si supiese que la respuesta sería que sí.
Le aparté ambas manos de un manotazo. —¿Quién coño te crees que eres?
Se rio—Recuerda lo que digo— se giró—Por cierto, bonito espectáculo el antes.

—¿Qué? —grité mientras se iba alejando más y más de mí

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