miércoles, 1 de julio de 2015

Capítulo 5. Página 28.

Teníamos hasta un pijama específico, esto me estaba reventando. El día no había estado nada bien. Me tapé con las sábanas y decidí irme enfadada a dormir.
Un ruido en la ventana al cabo de unos minutos me descolocó. Me levanté con pesadez y ahí estaba.
—Abre la ventana.
Le indiqué con gestos que estaba pillada con miedo de que las demás se despertasen. Me señaló a una parte de ella y lo vi, un pestillo impedía abrirla. Lo roté y la subí.
—Novata—susurró y después se rio— Voy a entrar— me eché a un lado. Esto de que mi habitación estuviese casi a la altura del suelo no me venía bien. Me miró sonriendo ya dentro y volvió a cerrar la ventana.
—Como te pillen aquí, estás muerto. —susurré.
Toqueteó las cosas de mi cómoda haciendo caso omiso a mi advertencia — Se creen que con una linterna van a ver mucho.
Rodé los ojos y me senté en la cama, él imitó el proceso—¿Por qué esa actitud de chulo, de bocazas? Eres un fantasma, llamarías a tu mami corriendo si te metes en un lio.
Rio gravemente y pasó de mi crítica al mil por ciento cierta—¿Por qué te fuiste antes? — agaché la cabeza y noté su mirada clavada en mí.
—No sé…—dije sinceramente dejando correr el anterior tema.
—Di—me exigió

—Baja el tono de voz—le amenacé — Sólo sentía que sobraba, no pintaba nada— me encogí de hombros.

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