—Pero si ni
si quiera me caen bien, son las típicas que se van a enseñarles las tetas a
todos los que ven debajo de las gradas.
Sonreí ante
su comentario— ¿A caso te incluyes J.J?
—Sí—rio— No
me lo recuerdes— su risa retumbó en mi cabeza— Tuve lo suyo con ella hace
tiempo.
—Ah…—es lo
único que pude añadir.
—Fui a
buscarte después, pero no estabas— dijo despacio.
—Ya…me fui
al comedor—estaba incómoda.
—Ajá—asintió.
La conversación se había vuelto violenta.
Dejé unos
minutos de margen sin hablar hasta que decidí tumbarme y taparme con la colcha—
Cierra la ventana al salir— susurré.
—Tú duerme—colocó
su mano en mi pelo y abrí los ojos de par en par—Cuando me asegure de que estás
dormida me iré—cerré los ojos despacio mientras le oía colocarse en una postura
cómoda.
—¿Por qué te
interesas por mí? — dije
con un hilo de voz titubeante aún de espaldas.
—Ya te he
dicho que eres muy interesante. — cruzó los brazos y los pies en la cama.
—¿Cuándo
sepas lo que quieres saber sobre mí te irás? — me atreví a preguntar.
—No, duerme—
me recosté cerré los ojos
definitivamente— Porque querré saber más y más de ti después—le oí murmurar.
Respiré de forma profunda y dormí.
*
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