-No lo sé- parecía sincero - ¿Tienes más preguntas?
-Ni si quiera me has respondido correctamente a esta-
le recordé y él rodó los ojos - Está bien...- jugueteé con mis dedos- ¿Por qué
pones tantos interés en espiarme?
-No te espío- sonrió débilmente de forma vertical
-Sólo me fijo en ti, y en lo que haces en el momento, si te desnudas o no, no
es mi problema.
-Será el mío, ¿no?, ¿Qué propones?, ¿Que no me cambie
nunca? - reí- ¿Quieres que no se me acerque nadie nunca, no?
-No, hueles bien así - sonreí débilmente - Tu pelo
huele excelente- cogió un mechón y jugueteó con las puntas. Respiré profundo -
Podemos pasar la noche hablando o , ¿prefieres dormir?
-Hoy descansé...- dejé caer la indirecta mientras me
hacía una coleta.
-¿Alguna vez has pensando en que casi todo lo que te
rodea te puede matar? - me miró serio, como si fuese normal que cambiase así de
tema, como si fuese una información que yo no supiera.
-Hmmm sí- dije confusa - Obvio, hay tantas formas de
morir... - suspiré - ¿Alguna vez alguien ha muerto aquí?
- Que yo sepa no - soltó una carcajada.
-Puede que seas tú, ojalá seas el primero,
"Alumno muere ahogado en la piscina" - levanté mis brazos para hacer
un titular en el aire - Serías portada del periódico - le guiñé un ojo.
-Vaya gracias- se rio.
-Nada- me limpié el hombro quitándome los méritos.
- Pero no me refería a esa clase de muerte... ya
sabes, hablo de la emocional.
-Vaya, el malote de la escuela se pone romanticón -
me burlé de él.
-Luego dices que soy creído - negó divertido.
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