-¿Qué? ¿Cómo has entrado? - me toqué la frente
confusa, estaba segura de que había cerrado la ventana.
-Detrás de la
residencia hay unas escaleras cubiertas por unas enredaderas- se sentó despacio
en mi cama - La ventana de la plana de arriba, en la que está el desván se
encontraba abierta, bajé hasta la habitación con cuidado, desde fuera se puede
abrir la puerta como medida de seguridad si hay un incendio, ¿te imaginas? Os
quedarías todas encerradas aquí golpeando la puerta y axfisiandos con el humo -
desvarió. Me quedé con la boca abierta y sin decir nada me volví a tumbar -¿Por
qué no me hablas Nina?
-No tengo que decirte, y cuando las personas hablan
por hablar me cansan - dije la verdad.
-Yo pienso que tenemos mucho de qué hablar - su voz
sonaba vacilante.
-Te intenté dejar todo muy claro J.J
- Entendí tu opinión pero no acepto las condiciones.
- No hay negociación - zanjé el tema.
-Estoy dispuesto a negociar cuando no lo he hecho con
nadie, y tú si quiera quieres escucharme -tensó la mandíbula. Me incorporé
despacio - Estoy insistiendo -repitió con la vena de su cuello marcada.
-Tal vez no debieses, mi vida es mía y puedo juntarme
con quién quiera - me volví a tumbar para darme la vuelta y darle la espalda -
Realmente espero irme de aquí, y no creo que esté más de un trimestre, Steve y
yo...somos pasatiempos mutuos, mi mejor amiga y yo tenemos ideas en mente,
quiero vivir con ella, en mi ciudad, este no es mi sitio, debes de entenderlo
-¿Por qué no?- colocó su mano en mi costado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario