-Calla- le golpeé la clavícula débilmente- Me estoy
soltando.
-¿A qué te refieres?
-Ya sabes, esas cosas que se suelen hacer cuando
entras en confianza con una persona- comenté normal.
-¿Confías en mí? - me miró directo a los ojos.
-Hmmm, para, dije que entramos en confianza no que
confíe en ti - se quedó serio y le di un puñetazo de nuevo en el hombro - Dame
motivos para confiar- le ofrecí la oferta.
-¿Cómo confías en alguien...?
-No sé, viene con el tiempo- suspiré.
-¿Mucho tiempo? - preguntó y sonreí.
-Depende de la persona, no todas son iguales y no a
todos se les trata por igual - comenté levantando mis hombros y dejándolos
caer.
-Comprendo- se quedó pensativo por unos minutos -
¿Ronda de preguntas?
-Dale- me reí.
-Juguemos a verdad, prueba o prenda- sonrió. Mi cara
mostraba duda, seguro - Venga, por favor- hizo un puchero.
-Bueno vale- cedí - Pregunta- solté.
-¿Verdad? - asentí - ¿Cuál es tu debilidad?
-Zac Efron- dije seria y luego me eché a reír - La
poesía- dije volviendo en mí - Los besos en el cuello, los masajes en la
espalda, el helado de menta, poder dormir hasta tarde - enumeré con los dedos -
Un buen perfume...no sé, demasiadas- dije con tranquilidad.
-Bien, prueba- comentó.
-¿Estás seguro? - alcé una ceja con una sonrisa
pícara. Asintió y me dió paso - Bien, ¿A que no te atreves a poner en el
edificio de clases con pintura y en letras grandes "Amo a Nina"?- una
sonrisa enorme salió de su boca .
-Cuando acabemos de jugar y vuelva a mi residencia lo
haré - dijo tranquilo.
-¿Seguro? - asintió riendo, vaya iba enserio -
Bueno... verdad de nuevo.
-¿Objeto que nunca dejarías a nadie?
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