Gruñí - No, no puedo, déjeme, estoy esperando
a alguien.
- Perdone si le he molestado- volvió a hablar
el chico - Busco a una estudiante de este instituto, pelo oscuro, uniforme, poca
cosa, fea, gruñona, cabezota..., ¿Mi mejor amiga?- abrí un ojo y salté al darme
cuenta de que era Carla con una voz grave y vacilándome.
-¡Carla!- me enganché en su cuello y me
abrazó.
-Estúpida chica descortés, no quisiste ayudar
al pobre señor- me reí - Enserio, tienes que salir de aquí ya y volver conmigo,
me aburro tanto que incluso sé sacar voz de chico- reí negando en su clavícula
y le abracé con más fuerza.
-Imbécil- le critiqué- Nunca se te dio mal
imitar a la gente- abrí los ojos mientras nos balanceábamos.
-Quita negada, a lo mejor la gente de aquí
piensa que te conozco- me apartó en broma- No quiero ser tan poca cosa como tú,
¿entiendes?- rodé los ojos - La reputación hay que ganársela desde un
principio- asintió decidida y luego ablandó su cara para abrazarme por los
hombros y volver a reír.
-Carla, querida, tú de reputación sólo tienes
cuatro letras.
-¿Cuáles?- frunció el cejo confusa.
- Puta- me reí y salí corriendo sabiendo de
antemano que me iba a perseguir.
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