-Mi móvil- reí para luego sacar un collar que llevaba
dentro de mi camiseta y se lo mostré. Lo cogió con cuidado y tiró levemente de
mi cuello, haciendo que me acercase a él.
-¿Por qué? - indagó.
-Es de mi mejor amiga, nunca me lo quitaría, jamás, y
mucho menos se lo daría a alguien.
-En el fondo eres noble- comentó con desgana
soltándolo. Lo escondí de nuevo en mi pecho.
-¿Verdad, prueba o prenda? - opté por evitar su
comentario.
-Verdad.
Cogí aire- Háblame de la chica, la que te hizo
cambiar, la que te enamoró- tensó la mandíbula.
-Marta- sonrió amargamente.
-Sí, de Marta- asentí.
-Ella y yo, estuvimos juntos por nueves meses, y
siempre compartíamos nuestro tiempo, las veinticuatro horas del día, teníamos
confianza, esa chispa, temas de los que hablar, amigos en común...
-¿Y por qué terminó...?
-Distancia. Pasamos de estar todo el día juntos a
vernos una vez cada dos meses o así. Ella...yo... yo fui estúpido, ella besó a
un chico, me llamó llorando, se puso su hermana diciéndome que estaba borracha
esa noche, no le creí. No lo hice, no me creí que no recordase lo que hubiese
hecho, pensé que estaba llorando de mentira y que le había dicho a su hermana y
amigas que me mintiese, porque bueno...ella se va por meses todos los veranos a
un pueblo, tiene una casa allí, y ya sabes - asentí -En fin, que besó a otro
chico, luego de eso le dije, porque bueno, estaba muy enfadado, que yo me había
liado con seis más en el tiempo que ella se había ido. Mentí, estaba ciego, de
rabia, le insulté, le grité... Yo nunca le fui infiel, a diferencia de ella-
negó con la cabeza baja - Pero yo inventé que lo había sido sólo por hacerle daño,
y se lo hice. Ella lloró durante todo el verano, fue el peor de nuestras
vidas... pero después, sobre octubre, me enteré. Ella tiene novio, y es el
chico con el que se lió esa noche. O sea ella... simplemente ella, desistió, yo
fui tonto, otro le dió cariño, y bueno, se quedó con él.
-¿Ella sabe esto?
Negó -No puedo contarle que mentí, porque tal vez las
cosas volverían a ser lo que antes y no quiero dañarle de nuevo- jugueteó con
sus dedos - Además... ella y yo... no nos llevamos del todo mal, ahora. Podemos
hablar, y mantener una conversación, y somos cordiales, incluso a veces reímos
y recordamos cosas del pasado. Ella... será siempre, bueno, ya sabes la
primera.
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