—No— negó
—Quería asegurarme. Pasó su brazo por la mesa hasta llegar a mi mano y la
acarició levemente. Sonreí.
La conversación
estuvo animada, dentro de lo que cabe, porque en el fondo era todo muy él,
fútbol, él, él y el fútbol, el fútbol y él y vuelta a empezar.
Quedamos en
que me recogería en dos horas porque debía entrenar y me despidió de la misma
forma que me saludó. Con un beso en la mejilla.
Las chicas
se miraron entre sí y luego volvieron a dirigirme la mirada —Te los llevas a
todos de calle — se burlaron de mí.
—Deberías
decirle eso a Tammi — le miré al otro lado en la mesa de "los
populares".
—Bueno,
ella necesita enseñar su cuerpo para que alguien la haga caso, tú, no — rieron
unas cuentas.
Miré a J.J
que estaba en esa mesa poniéndose dos cucharas en los ojos y dos patatas fritas
como colmillo haciendo completamente el tonto. Sonreí abiertamente. —Sólo hemos
hablado un par de veces— comenté sin prestar atención y mirando hacia J.J
—Y hoy
saldréis — me aclaró Kate.
—Me
enseñará el exterior — le quité importancia y volví la vista hasta mi plato.
—Creo que
quiere enseñarte algo diferente... —dejó caer y se rieron todas mientras yo le
miré de muy mala forma — ¿Qué? Es verdad, su mente se basa en fútbol,
popularidad y chicas, es más fácil que el un, dos, tres.
—Bueno...
—decidí dejar el tema por mi bien. Lo que me dijeran no me haría cambiar de
opinión. Mi abuelo decía que siempre había que dar una oportunidad a la gente
antes de juzgarle, y así lo haría.
**
No hay comentarios:
Publicar un comentario