jueves, 8 de octubre de 2015

Página 57.

— En plan serio... — pensé —Uno en verdad, ¿tú?
—No sé a lo que se refieren con eso de enamorarse — se apartó un poco de mí y lo agradecí.
—No entiendo —admití.
— Yo nunca lo he hecho, nunca he sufrido porque me hayan dejado o algo por el estilo —se tumbó y apoyó su mejilla en la palma de su mano para no caerse y mirar hacia mi dirección.
—Dios, te envidio tanto, qué suerte tienes...es lo peor del mundo, sin duda supera cualquiera malestar físico...es decir cuando una persona pasa a ser tu medicina, tu metadona, tu insulina, y se va... lo primero que sientes es un dolor dentro que se extiende hasta llegar a todo tu cuerpo, y vomitas, y lloras, y no puedes comer o comes de más, y vuelves a llorar, y cuando a los meses se pasa el dolor físico que no es tan pronunciado como antes, viene el peor del dolor psicólogo que se pasa ahí meses, años a veces toda la vida, es un asco, no merece la pena enamorarse  — jugueteé con mis dedos en el regazo—  Hablando de esto... — dije intentando sonar casual — ¿J.J, sabes quién es?— asintió — ¿Sabes...hmm...sabes si ha tenido alguna novia o algo así? —miré hacia otro lado como si no me interesase la respuesta.
—Ajá, él sí se enamoró — miré al cielo intentando parecer despreocupada pero escuchando muy atentamente — Desde ahí cambió — le miré e hizo una mueca — Ahora es como... — buscó la palabra — Más borde, es, no permite que nadie se acerque a él, ¿entiendes?

Asentí— Borde...—repetí en voz baja — Me suena —sonreí. 

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